Sant Roc baja el telón en La Vall d'Uixó con una tarde marcada por el percance y la escasa respuesta de los toros

Autor: torodigital -
La capital del toro vivió el pasado sábado 31 de octubre la última jornada taurina de la temporada en La Vall d'Uixó, una sesión que no comenzó de la mejor manera posible. Minutos antes de la suelta del primer ejemplar, un joven que participaba en las labores de colocación de la divisa sufrió una cornada de consideración en un brazo, lo que obligó a activar inmediatamente el protocolo sanitario.

El herido fue evacuado en ambulancia al centro hospitalario para ser atendido de sus lesiones y, una vez restablecida la normalidad en el recinto, el festejo pudo reanudarse con cerca de una hora de retraso. Superado el incidente, se dio salida al primero de los astados anunciados, el número 6, guarismo 2, de la ganadería de Antonio Palla, patrocinado por la Peña El Timbre y Amics de Sant Roc. Desde los primeros compases de su lidia quedó patente una acusada falta de fuerzas que condicionó por completo su comportamiento. El animal se mostró descoordinado y falto de transmisión, evidenciando una invalidez que fue acentuándose con el paso de los minutos. Las limitaciones físicas del toro impidieron cualquier opción de lucimiento y terminaron provocando la lógica decepción entre los aficionados que aguardaban un mejor cierre de temporada. A continuación fue el turno del número 48, guarismo 2, perteneciente al hierro de Espartaco y patrocinado por la Peña El Callejón. Se trató, posiblemente, del ejemplar mejor presentado de todas las fiestas de Sant Roc por trapío, remate y estampa. Sin embargo, las excelentes hechuras del astado no encontraron correspondencia en su juego. Aunque recorrió con alegría distintos puntos del recinto y mantuvo cierta movilidad durante buena parte de su presencia en la calle, su comportamiento resultó finalmente anodino y carente de la emoción que demanda el aficionado. Dejó algunos detalles aislados aprovechables, pero nunca terminó de romper hacia adelante ni de ofrecer una actuación verdaderamente destacable. La jornada concluyó por la noche con la tradicional exhibición embolada del número 14, guarismo 3, de la ganadería de El Torero, encargado de cerrar definitivamente la temporada taurina. El ejemplar acusó el peso de la edad y ofreció una actuación discreta, con escasa movilidad y poca capacidad para generar situaciones de interés. Su paso por el recinto dejó contados momentos reseñables, poniendo fin a una campaña que merecía una despedida de mayor nivel ganadero. De este modo, las fiestas taurinas de Sant Roc 2026 echaron el cierre con una tarde en la que el percance previo a la suelta y el escaso juego ofrecido por los tres ejemplares acabaron siendo los principales protagonistas. Una despedida gris para una afición que, pese a todo, volvió a demostrar su fidelidad y compromiso con una tradición profundamente arraigada en la localidad.