Autor: torodigital -
Después de la matinal con el encierro y el ejemplar de la mañana, la tarde del sábado 10 de octubre de 2026 en las fiestas patronales de La Vall d'Uixó se abrió con el toro de Juan Pedro Domecq, el tradicional bou de Sant Josep, que este año no corrió con sus seis hermanos en el encierro. El primero en saltar a la arena fue Peleón, marcado con el nº 169, guarismo 1, un toro negro de capa, bien presentado, con todo en su sitio y bien armado, fiel a la línea de la casa. Su nombre no engañaba: dio pelea de principio a fin, mostrando una embestida pronta, humillada y con clase, dejando una actuación seria y completa. Un toro que respondió, que se movió y que mantuvo el interés del público durante toda su lidia. El segundo de la tarde fue un colorado, marcado con el nº 50, guarismo 2, de presencia más seria y más hecho que el anterior. Animal reservón, con sus teclas, que no acabó de entregarse y se mostró más a la defensiva que al ataque. Aun así, dejó buenos detalles en momentos puntuales, demostrando que tenía fondo, aunque sin llegar a romper del todo. Fue, sin duda, el que menos se empleó de la jornada. Para cerrar la exhibición se emboló el nº 40, guarismo 2, un toro jabonero que resultó ser muy bueno. Desde el primer encuentro mostró una embestida con clase, larga, con transmisión y ritmo, permitiendo el lucimiento de rodadores y quebradores, que disfrutaron de un toro agradecido y de excelente comportamiento. Su actuación fue tan completa que el público lo despidió con fuertes aplausos, reconociendo la calidad del ejemplar y el juego que ofreció en la embolada.

Después de la matinal con el encierro y el ejemplar de la mañana, la tarde del sábado 10 de octubre de 2026 en las fiestas patronales de La Vall d'Uixó se abrió con el toro de Juan Pedro Domecq, el tradicional bou de Sant Josep, que este año no corrió con sus seis hermanos en el encierro. El primero en saltar a la arena fue Peleón, marcado con el nº 169, guarismo 1, un toro negro de capa, bien presentado, con todo en su sitio y bien armado, fiel a la línea de la casa. Su nombre no engañaba: dio pelea de principio a fin, mostrando una embestida pronta, humillada y con clase, dejando una actuación seria y completa. Un toro que respondió, que se movió y que mantuvo el interés del público durante toda su lidia. El segundo de la tarde fue un colorado, marcado con el nº 50, guarismo 2, de presencia más seria y más hecho que el anterior. Animal reservón, con sus teclas, que no acabó de entregarse y se mostró más a la defensiva que al ataque. Aun así, dejó buenos detalles en momentos puntuales, demostrando que tenía fondo, aunque sin llegar a romper del todo. Fue, sin duda, el que menos se empleó de la jornada. Para cerrar la exhibición se emboló el nº 40, guarismo 2, un toro jabonero que resultó ser muy bueno. Desde el primer encuentro mostró una embestida con clase, larga, con transmisión y ritmo, permitiendo el lucimiento de rodadores y quebradores, que disfrutaron de un toro agradecido y de excelente comportamiento. Su actuación fue tan completa que el público lo despidió con fuertes aplausos, reconociendo la calidad del ejemplar y el juego que ofreció en la embolada.