El Cristo de la Piedad se despide entre emoción y bravura en una tarde completa en Betxí

Autor: torodigital -
La clausura de las fiestas del Cristo de la Piedad en Betxí, este sábado 26 de septiembre de 2026, tuvo el sabor profundo de las grandes jornadas taurinas y el sentimiento de una afición que sabe honrar a los suyos. La tarde arrancó con un emotivo homenaje al ganadero Don Germán Vidal Segarra, fallecido hace apenas unos días.

El respetuoso minuto de silencio que siguió dejó la plaza envuelta en un silencio solemne, roto únicamente por el murmullo de la multitud que abarrotaba los cadafales. Concluido el acto, la tarde tomó vuelo con el plato fuerte, dos toros de distintas ganaderías, reseñados para poner el broche final a la semana festiva. El primero en pisar el albero fue el toro de Jandilla, patrocinado por el ayuntamiento. Un animal bien presentado que salió con rapidez, llegando a la plaza con viveza y mostrando desde el primer instante una atención constante a todos los palos. Su arrancada, franca y fija, permitió ver una evolución muy interesante, de menos a más, creciendo en cada embroque y acudiendo con nobleza y alegría a los cites de los mozos. Remató con fuerza en los barrotes y dejó una lidia vistosa, seria y agradecida, que conectó con el público y marcó el tono de la tarde. En segundo lugar, llegó el turno de la peña A.C.T. Jovens del Bou, que había preparado un cuajado ejemplar de Peñajara. El toro salió fuerte, metiéndose pronto al primer encuentro y mostrando cierta expectación en los primeros cites. Sin embargo, su comportamiento fue a más, y lo que vino después fue un derroche de bravura. Entró con decisión a cada recorte, protagonizando arrancadas vertiginosas que levantaron al público de los asientos. Su evolución fue de prestigio, dejando un juego notable y centrando su atención en los mozos que lo citaban con firmeza. Cada arrancada dejaba un sabor de boca excelente, redondeando una actuación que puso el broche perfecto a las fiestas patronales. La tarde se completó con las vaquillas del hierro de Germán Vidal, un guiño final al ganadero homenajeado, que aportaron dinamismo y mantuvieron el ambiente festivo hasta el último instante.