Autor: torodigital -
La Fira d’Onda 2026 arrancó este sábado 17 de octubre con una tarde cargada de sentimiento, respeto y expectación. Antes de comenzar la jornada, se rindió un emotivo homenaje acompañado de un solemne minuto de silencio a dos figuras esenciales del bou al carrer de la Comunitat Valenciana, el cirujano taurino Don Gustavo Traver y el ganadero Don Germán Vidal, cuyos nombres permanecen ligados a la historia y grandeza de esta fiesta. Con el público ya entregado y las calles repletas, el Ayuntamiento inició un cartel atractivo y de alto voltaje, compuesto por dos astados de distintas ganaderías que prometían variedad y emoción en el primer día taurino de la feria. El encargado de abrir las fiestas fue un precioso toro de Partido Resina, ganadería de prestigio y sello inconfundible. El animal salió con fuerza, acudiendo pronto al mozo que lo esperaba y entrando con alegría al primer embroque. Tras ese arranque vibrante, el toro recorrió las calles de la vila, donde se asentó y mostró su mejor comportamiento. Respondió con prontitud a los cites, aunque sin emplearse en profundidad, dejando una lidia correcta y noble. Finalmente fue encerrado con orden para dar paso al segundo astado de la tarde. El Ayuntamiento continuó con un ejemplar de la ganadería portuguesa El Sobral, que protagonizó una salida rápida y eléctrica. El toro recorrió varias veces el circuito a gran velocidad, haciendo caso omiso de los mozos y sin llegar a fijarse en ningún momento. Solo en los compases finales de su lidia se paró ligeramente y entró casi obligado a los recortes, de los que salió suelto. Su actuación resultó poco vistosa y sin continuidad, dejando una sensación de falta de entrega. La primera de las tres peñas en lidiar fue La Montera, que apostó por un imponente toro de Gavira. El morlaco salió con chispa, yendo a todo con ímpetu y protagonizando un susto sin consecuencias que elevó la tensión del público. El toro arremetió con fuerza, cambiando por completo la dinámica de la tarde. Su lidia se centró en el Raval, donde mostró su mayor evolución, arrancadas vivas, movilidad, presencia y un juego muy vistoso que levantó los aplausos del numeroso público. Un toro que dejó la actuación más destacada del día. En cuarto lugar llegó el turno de la peña Stan-k, fiel a su tradición de apostar por ganado de la tierra. Presentaron un burel del ganadero castellonense Sergio Centelles, procedente de Cati. El toro salió directo al recortador local, pero no terminó de romper como suele ser habitual en los ejemplares de esta ganadería. Se mostró algo despistado, sin conectar con los mozos y sin definir una lidia clara. Fue encerrado con prontitud para su embolada nocturna. Para cerrar el maratón taurino, la Asociación Cultural Emboladors Consultora presentó un gran ejemplar de Herederos de Mariano Blázquez Sánchez, un toro imponente por presencia y caja. El morlaco salió fuerte, protagonizando una salida eléctrica y trepidante. Recorrió varias veces el recinto, aunque su intensidad fue disminuyendo con el paso de los minutos. No terminó de conectar con los mozos, pero sí dejó remates de gran fuerza en los palos, demostrando poder y seriedad. La tarde concluyó con la sensación de haber vivido un primer día variado, serio y lleno de matices, con altibajos en el juego de los astados, pero con una presentación exquisita y momentos de auténtica emoción, especialmente en el Raval con el toro de Gavira. Así arrancó la Fira d’Onda, con respeto, afición y la llama taurina encendida.

La Fira d’Onda 2026 arrancó este sábado 17 de octubre con una tarde cargada de sentimiento, respeto y expectación. Antes de comenzar la jornada, se rindió un emotivo homenaje acompañado de un solemne minuto de silencio a dos figuras esenciales del bou al carrer de la Comunitat Valenciana, el cirujano taurino Don Gustavo Traver y el ganadero Don Germán Vidal, cuyos nombres permanecen ligados a la historia y grandeza de esta fiesta. Con el público ya entregado y las calles repletas, el Ayuntamiento inició un cartel atractivo y de alto voltaje, compuesto por dos astados de distintas ganaderías que prometían variedad y emoción en el primer día taurino de la feria. El encargado de abrir las fiestas fue un precioso toro de Partido Resina, ganadería de prestigio y sello inconfundible. El animal salió con fuerza, acudiendo pronto al mozo que lo esperaba y entrando con alegría al primer embroque. Tras ese arranque vibrante, el toro recorrió las calles de la vila, donde se asentó y mostró su mejor comportamiento. Respondió con prontitud a los cites, aunque sin emplearse en profundidad, dejando una lidia correcta y noble. Finalmente fue encerrado con orden para dar paso al segundo astado de la tarde. El Ayuntamiento continuó con un ejemplar de la ganadería portuguesa El Sobral, que protagonizó una salida rápida y eléctrica. El toro recorrió varias veces el circuito a gran velocidad, haciendo caso omiso de los mozos y sin llegar a fijarse en ningún momento. Solo en los compases finales de su lidia se paró ligeramente y entró casi obligado a los recortes, de los que salió suelto. Su actuación resultó poco vistosa y sin continuidad, dejando una sensación de falta de entrega. La primera de las tres peñas en lidiar fue La Montera, que apostó por un imponente toro de Gavira. El morlaco salió con chispa, yendo a todo con ímpetu y protagonizando un susto sin consecuencias que elevó la tensión del público. El toro arremetió con fuerza, cambiando por completo la dinámica de la tarde. Su lidia se centró en el Raval, donde mostró su mayor evolución, arrancadas vivas, movilidad, presencia y un juego muy vistoso que levantó los aplausos del numeroso público. Un toro que dejó la actuación más destacada del día. En cuarto lugar llegó el turno de la peña Stan-k, fiel a su tradición de apostar por ganado de la tierra. Presentaron un burel del ganadero castellonense Sergio Centelles, procedente de Cati. El toro salió directo al recortador local, pero no terminó de romper como suele ser habitual en los ejemplares de esta ganadería. Se mostró algo despistado, sin conectar con los mozos y sin definir una lidia clara. Fue encerrado con prontitud para su embolada nocturna. Para cerrar el maratón taurino, la Asociación Cultural Emboladors Consultora presentó un gran ejemplar de Herederos de Mariano Blázquez Sánchez, un toro imponente por presencia y caja. El morlaco salió fuerte, protagonizando una salida eléctrica y trepidante. Recorrió varias veces el recinto, aunque su intensidad fue disminuyendo con el paso de los minutos. No terminó de conectar con los mozos, pero sí dejó remates de gran fuerza en los palos, demostrando poder y seriedad. La tarde concluyó con la sensación de haber vivido un primer día variado, serio y lleno de matices, con altibajos en el juego de los astados, pero con una presentación exquisita y momentos de auténtica emoción, especialmente en el Raval con el toro de Gavira. Así arrancó la Fira d’Onda, con respeto, afición y la llama taurina encendida.