Autor: torodigital -
La Fira d’Onda 2026 encaraba este viernes 23 de octubre su recta final con una nueva cita taurina organizada por la Asociación Cultural Taurina Guarismo 2, que había preparado un encierro con seis ejemplares de la prestigiosa ganadería portuguesa de Veiga Teixeira. Los cuatro hermanos de camada ya habían protagonizado el encierro del mediodía y llegaban por la tarde a la arena ondense con el interés añadido de comprobar su comportamiento en exhibición. El primero de la tarde saltó al albero con viveza, recorriendo rápidamente buena parte del recinto para regresar posteriormente al punto de partida. Fue precisamente en esa zona donde ofreció sus mejores prestaciones, mostrando una arrancada algo tardía, pero de notable recorrido y entrega. No lo puso fácil a los recortadores, a quienes persiguió con codicia hasta los mismos barrotes, firmando las embestidas más destacadas de su actuación y arrancando los primeros aplausos del público. En segundo lugar se soltó otro hermano de camada desde la zona del Pla. El burel mostró desde los primeros compases una clara tendencia a buscar la salida y los terrenos menos comprometidos del recorrido, rehuyendo en gran medida los cites de los mozos. Aunque recorrió en repetidas ocasiones las calles de la Vila, lo hizo sin terminar de emplearse en los quites ni en los lances que le planteaban los aficionados, dejando una actuación más discreta y falta de la transmisión que había ofrecido su predecesor. La tarde recuperó intensidad con la salida del tercer ejemplar, también desde el Pla. Este toro irrumpió en escena con fuerza y actitud, buscando pelea desde el primer instante. Tras marcar rápidamente sus terrenos, acudió con alegría y prontitud a cada cite, ofreciendo un juego vibrante y vistoso. Sus arrancadas, profundas y contundentes, elevaron el nivel del festejo, permitiendo lucirse a los mozos y aportando la movilidad y emoción que el público demandaba. Fue, sin duda, el toro que más ambiente generó entre los presentes. Cerró el festejo el cuarto y último ejemplar, que hizo su aparición desde el Raval de Sant Josep. De salida imprimió velocidad a sus movimientos y mostró gran atención a todo cuanto se movía en los cadafales y alrededores. Su comportamiento exigente puso a prueba a los recortadores, permaneciendo siempre alerta al más mínimo gesto y sin llegar a fijarse plenamente en los cites de los mozos. Protagonizó arrancadas de gran peligro, ajustándose a los palos y buscando constantemente cualquier error de sus oponentes. Sin embargo, esa condición tan defensiva impidió que terminara de conectar con los aficionados como sí lo había logrado el tercer ejemplar. De este modo concluyó una tarde entretenida, marcada por la variedad de comportamientos y matices que ofrecieron los toros de Veiga Teixeira. Una nueva apuesta de Guarismo 2, peña pionera en la implantación de los encierros de toros cerriles en la provincia y una de las entidades que más ha contribuido al prestigio taurino de la localidad. Hoy en día, Onda se ha consolidado como uno de los grandes referentes del calendario taurino popular nacional, convirtiéndose cada año en punto de encuentro para miles de aficionados llegados de todos los rincones de España, atraídos por la calidad de sus exhibiciones, la tradición de sus festejos y la pasión con la que la ciudad vive cada jornada de sus fiestas.

La Fira d’Onda 2026 encaraba este viernes 23 de octubre su recta final con una nueva cita taurina organizada por la Asociación Cultural Taurina Guarismo 2, que había preparado un encierro con seis ejemplares de la prestigiosa ganadería portuguesa de Veiga Teixeira. Los cuatro hermanos de camada ya habían protagonizado el encierro del mediodía y llegaban por la tarde a la arena ondense con el interés añadido de comprobar su comportamiento en exhibición. El primero de la tarde saltó al albero con viveza, recorriendo rápidamente buena parte del recinto para regresar posteriormente al punto de partida. Fue precisamente en esa zona donde ofreció sus mejores prestaciones, mostrando una arrancada algo tardía, pero de notable recorrido y entrega. No lo puso fácil a los recortadores, a quienes persiguió con codicia hasta los mismos barrotes, firmando las embestidas más destacadas de su actuación y arrancando los primeros aplausos del público. En segundo lugar se soltó otro hermano de camada desde la zona del Pla. El burel mostró desde los primeros compases una clara tendencia a buscar la salida y los terrenos menos comprometidos del recorrido, rehuyendo en gran medida los cites de los mozos. Aunque recorrió en repetidas ocasiones las calles de la Vila, lo hizo sin terminar de emplearse en los quites ni en los lances que le planteaban los aficionados, dejando una actuación más discreta y falta de la transmisión que había ofrecido su predecesor. La tarde recuperó intensidad con la salida del tercer ejemplar, también desde el Pla. Este toro irrumpió en escena con fuerza y actitud, buscando pelea desde el primer instante. Tras marcar rápidamente sus terrenos, acudió con alegría y prontitud a cada cite, ofreciendo un juego vibrante y vistoso. Sus arrancadas, profundas y contundentes, elevaron el nivel del festejo, permitiendo lucirse a los mozos y aportando la movilidad y emoción que el público demandaba. Fue, sin duda, el toro que más ambiente generó entre los presentes. Cerró el festejo el cuarto y último ejemplar, que hizo su aparición desde el Raval de Sant Josep. De salida imprimió velocidad a sus movimientos y mostró gran atención a todo cuanto se movía en los cadafales y alrededores. Su comportamiento exigente puso a prueba a los recortadores, permaneciendo siempre alerta al más mínimo gesto y sin llegar a fijarse plenamente en los cites de los mozos. Protagonizó arrancadas de gran peligro, ajustándose a los palos y buscando constantemente cualquier error de sus oponentes. Sin embargo, esa condición tan defensiva impidió que terminara de conectar con los aficionados como sí lo había logrado el tercer ejemplar. De este modo concluyó una tarde entretenida, marcada por la variedad de comportamientos y matices que ofrecieron los toros de Veiga Teixeira. Una nueva apuesta de Guarismo 2, peña pionera en la implantación de los encierros de toros cerriles en la provincia y una de las entidades que más ha contribuido al prestigio taurino de la localidad. Hoy en día, Onda se ha consolidado como uno de los grandes referentes del calendario taurino popular nacional, convirtiéndose cada año en punto de encuentro para miles de aficionados llegados de todos los rincones de España, atraídos por la calidad de sus exhibiciones, la tradición de sus festejos y la pasión con la que la ciudad vive cada jornada de sus fiestas.