IV Encierro Campero de La Vilavella: Paisaje herido y emoción bajo el sol de septiembre

Autor: torodigital -
La mañana del sábado 12 de septiembre de 2026 volvió a teñirse de tradición en La Vilavella, donde los actos taurinos prosiguieron con uno de los eventos que, pese a su juventud, ya se ha ganado un lugar destacado en el calendario festivo: el IV encierro campero. Una cita que, año tras año, congrega a numerosos caballistas y aficionados, consolidándose como uno de los momentos más esperados de las fiestas.

Este año, sin embargo, el recorrido presentaba un matiz distinto. El cambio de itinerario obligó a adentrarse en una Sierra de Espadán marcada por el devastador incendio del verano, un escenario que ofrecía un contraste impactante: montes carbonizados, silencio y, en medio de ese paisaje herido, la estampa viva de los cabestros y los jinetes avanzando con solemnidad. La comitiva recorrió la entrada de la sierra bajo un horizonte único, donde la belleza natural y la tragedia reciente se entrelazaban en una imagen difícil de olvidar. A medida que el encierro se aproximaba al casco urbano, el ambiente cambiaba por completo. Las calles repletas de público recibieron a los caballistas entre aplausos, vítores y una expectación creciente. Los últimos metros se cubrieron al galope, dejando estampas vibrantes y carreras que, pese al sofocante calor, mantuvieron intacta la emoción y el espíritu del festejo. La jornada sufrió un pequeño contratiempo al llegar a la plaza, donde un jinete sufrió un percance leve que obligó a posponer el acto taurino previsto tras el encierro para la tarde. Aun así, el encierro campero volvió a demostrar por qué se ha convertido en una cita imprescindible: tradición, esfuerzo, paisaje y pasión unidos en una mañana que La Vilavella no olvidará.