Autor: torodigital -
Arrancaron este jueves 20 de agosto de 2026 las fiestas del barrio de Sant Xotxim, en La Vilavella, con un ambiente marcado por el tiempo inestable y una ligera lluvia que acompañó el primer festejo taurino de la semana. Aun así, la expectación no decayó entre los aficionados, que aguardaban la salida del primer protagonista del cartel. A su hora, desde los toriles, irrumpió en el recinto un astado de la prestigiosa ganadería de Victorino Martín, elegido para abrir la programación taurina. El toro, cárdeno y muy en el tipo de la casa, realizó una salida rápida, tomando el terreno con decisión y dejando claro desde el primer instante su seriedad. El ejemplar mostró nobleza en sus embestidas, acudiendo con rectitud y sin malas ideas a los cites. Su lidia fue correcta y bien estructurada, con momentos en los que remató con fuerza en los barrotes y dejó encuentros ágiles, demostrando movilidad y buena condición pese a la humedad del asfalto. El toro mantuvo interés durante toda su exhibición, sin descomponerse y ofreciendo un comportamiento acorde al hierro que portaba. Así se completó una primera jornada taurina seria y de buen nivel, que dejó a los aficionados con ganas de más para el resto de festejos del barrio de Sant Xotxim.

Arrancaron este jueves 20 de agosto de 2026 las fiestas del barrio de Sant Xotxim, en La Vilavella, con un ambiente marcado por el tiempo inestable y una ligera lluvia que acompañó el primer festejo taurino de la semana. Aun así, la expectación no decayó entre los aficionados, que aguardaban la salida del primer protagonista del cartel. A su hora, desde los toriles, irrumpió en el recinto un astado de la prestigiosa ganadería de Victorino Martín, elegido para abrir la programación taurina. El toro, cárdeno y muy en el tipo de la casa, realizó una salida rápida, tomando el terreno con decisión y dejando claro desde el primer instante su seriedad. El ejemplar mostró nobleza en sus embestidas, acudiendo con rectitud y sin malas ideas a los cites. Su lidia fue correcta y bien estructurada, con momentos en los que remató con fuerza en los barrotes y dejó encuentros ágiles, demostrando movilidad y buena condición pese a la humedad del asfalto. El toro mantuvo interés durante toda su exhibición, sin descomponerse y ofreciendo un comportamiento acorde al hierro que portaba. Así se completó una primera jornada taurina seria y de buen nivel, que dejó a los aficionados con ganas de más para el resto de festejos del barrio de Sant Xotxim.