Autor: torodigital -
Chóvar, enclavado en las estribaciones de la Sierra de Espadán, vivió este jueves 13 de agosto de 2026 una tarde de vaquillas sólida, seria y muy del gusto del aficionado. La pequeña localidad del Alto Palancia reunió a numeroso público atraído por el cartel ganadero, y el hierro de Juan Faet, de Almenara, respondió con creces a las expectativas. Las vacas del ganadero almenarense ofrecieron un comportamiento variado, encastado y siempre dispuesto al trabajo, dejando una actuación que mantuvo el interés de principio a fin. La jornada concluyó con la satisfacción generalizada de haber disfrutado de una tarde seria, entretenida y bien rematada, que reafirma a Chóvar como una parada obligada en el calendario taurino estival del Alto Palancia.

Chóvar, enclavado en las estribaciones de la Sierra de Espadán, vivió este jueves 13 de agosto de 2026 una tarde de vaquillas sólida, seria y muy del gusto del aficionado. La pequeña localidad del Alto Palancia reunió a numeroso público atraído por el cartel ganadero, y el hierro de Juan Faet, de Almenara, respondió con creces a las expectativas. Las vacas del ganadero almenarense ofrecieron un comportamiento variado, encastado y siempre dispuesto al trabajo, dejando una actuación que mantuvo el interés de principio a fin. La jornada concluyó con la satisfacción generalizada de haber disfrutado de una tarde seria, entretenida y bien rematada, que reafirma a Chóvar como una parada obligada en el calendario taurino estival del Alto Palancia.