Dos toros y una villa amurallada: Mascarell vibra en una tarde de contrastes y emoción

Autor: torodigital -
La tarde del jueves 27 de agosto de 2026 recuperó el pulso taurino con fuerza en Mascarell, la joya amurallada de la Plana Baixa, que volvió a llenarse hasta la bandera para disfrutar de una jornada marcada por la tradición, el ambiente festivo y dos toros de distinta condición que ofrecieron una lidia variada y con matices.

La comisión de fiestas, anfitriona del evento, presentó en primer lugar un astado de la ganadería extremeña El Torreón, un toro serio de presencia que salió decidido hacia el mozo que lo esperaba en la plaza, dejando los primeros embroques con buen trazo. Sin embargo, tras ese arranque prometedor, el animal se vino pronto abajo, quedándose parado y desentendiéndose de los recortadores que lo citaban. Su falta de codicia se hizo evidente en los pocos quites que pudieron realizarle, entrando con escasa entrega y sin continuidad. Finalmente, el toro optó por recorrer las estrechas y pintorescas calles de la pedanía, donde mostró algo más de movilidad, aunque sin llegar a levantar la tarde. El segundo turno correspondió a un toro colorado de Arauz de Robles, que desde su salida mostró chispa y alegría, acudiendo pronto a los cites de los mozos y transmitiendo más emoción al numeroso público que abarrotaba Mascarell. El ejemplar salió de la plaza para recorrer las calles, donde entró bien a los recortes, manteniendo atención y movilidad. Su mejor versión, no obstante, se vio al regresar al albero: allí se creció, aumentando el ritmo de la lidia y acudiendo con ímpetu a los quites de los recortadores, que pudieron lucirse más y conectar con la afición. El burel evolucionó de menos a más, dejando una actuación completa y con transmisión, que cerró la tarde con un buen sabor de boca para todos los asistentes, que disfrutaron de una jornada taurina vibrante en esta pequeña pero histórica pedanía de Nules.