Autor: torodigital -
El Puig abrió las fiestas de Sant Roc este sábado 1 de agosto de 2026 con la desencajonada de cuatro toros cerriles en la Plaça Sant Roc. El primero en pisar la arena fue el ejemplar de Luis Algarra, de nombre Sirlachón, Nº20, guarismo 1. Castaño, grande, largo, alto y bien armado, destacó por su excelente presentación. Su salida resultó algo parada y mostró un comportamiento reservón. Tomó con nobleza algunos lances, salió a las calles y, al regresar a la arena, se rajó tras los cajones, donde terminó por encerrarse. El segundo en aparecer fue el toro de Juan Pedro Domecq, Marqués, Nº30, guarismo 1. Un torazo en presencia, pero que defraudó por completo, salió andando, sin emplearse, sin embestir a nadie ni a nada. Su falta de entrega frustró al público y, dada su condición, se encerró rápidamente. El tercer turno correspondió al toro de Cuadri, Engañado, Nº37, guarismo 2. Grande, más escurrido de carnes, pero bien presentado. Mostró el comportamiento típico de la casa: parado, reservón, pero transmitiendo peligro cuando se decidió a emplearse, recompensado con aplausos al aparecer los cabestros. Cerró la tarde el ejemplar de Soto de la Fuente, Chaparrero, Nº64, guarismo 2, también muy bien presentado. Realizó una salida potente y recorrió el recinto como buscando una puerta abierta. Una vez aquerenciado en la arena, mostró su calidad, embistiendo con nobleza, aunque algo tarde, lo que permitió el lucimiento de varios quebradores. Fue igualmente aplaudido cuando hicieron acto de presencia los cabestros.

El Puig abrió las fiestas de Sant Roc este sábado 1 de agosto de 2026 con la desencajonada de cuatro toros cerriles en la Plaça Sant Roc. El primero en pisar la arena fue el ejemplar de Luis Algarra, de nombre Sirlachón, Nº20, guarismo 1. Castaño, grande, largo, alto y bien armado, destacó por su excelente presentación. Su salida resultó algo parada y mostró un comportamiento reservón. Tomó con nobleza algunos lances, salió a las calles y, al regresar a la arena, se rajó tras los cajones, donde terminó por encerrarse. El segundo en aparecer fue el toro de Juan Pedro Domecq, Marqués, Nº30, guarismo 1. Un torazo en presencia, pero que defraudó por completo, salió andando, sin emplearse, sin embestir a nadie ni a nada. Su falta de entrega frustró al público y, dada su condición, se encerró rápidamente. El tercer turno correspondió al toro de Cuadri, Engañado, Nº37, guarismo 2. Grande, más escurrido de carnes, pero bien presentado. Mostró el comportamiento típico de la casa: parado, reservón, pero transmitiendo peligro cuando se decidió a emplearse, recompensado con aplausos al aparecer los cabestros. Cerró la tarde el ejemplar de Soto de la Fuente, Chaparrero, Nº64, guarismo 2, también muy bien presentado. Realizó una salida potente y recorrió el recinto como buscando una puerta abierta. Una vez aquerenciado en la arena, mostró su calidad, embistiendo con nobleza, aunque algo tarde, lo que permitió el lucimiento de varios quebradores. Fue igualmente aplaudido cuando hicieron acto de presencia los cabestros.