Autor: torodigital -
El martes 28 de julio de 2026 se puso el punto final a las fiestas patronales en honor a Santa María Magdalena en Moncofa. Tras la suspensión de los festejos del sábado debido a los incendios forestales, el ayuntamiento decidió aplazar el astado previsto y confeccionar un atractivo cartel para la última jornada. A las 19:30 h se soltó el primer toro de la tarde, un ejemplar de La Jotera, negro de capa, bien cuajado y de seria presencia. El toro salió con prontitud hacia los recortadores locales que lo esperaban, aunque la lidia resultó poco lucida. El astado merodeó la plaza buscando la salida hacia las calles, pero siempre acudió con nobleza allí donde se le citaba, hasta ser conducido finalmente por los cabestros. El segundo de la tarde, de El Pilar, castaño, alto y bien armado, protagonizó una salida poderosa y decidida. Acudió con franqueza a todos los cites, marchándose a las calles para regresar después al punto inicial, donde mostró sus mejores embestidas. Fue un toro que derrochó nobleza, permitiendo quiebros y rodadas de buen gusto, dejando una tarde vistosa y del agrado del público. La jornada continuó con las vaquillas del ganadero local El Gallo, que ofrecieron diversión y participación. Destacó especialmente la segunda vaca, en la que varios jóvenes se atrevieron a pasársela muy cerca en la rodada, levantando aplausos en los tendidos. Ya por la noche se procedió a embolar el toro de La Jotera, que realizó una embolada vistosa y mantuvo el mismo comportamiento que por la tarde: buscó la huida hacia las calles y, en una arrancada inesperada hacia un aficionado, lo alcanzó y lo empotró contra la pared. El herido fue trasladado de inmediato a los servicios sanitarios. El astado, desorientado, se coló por diversas calles hasta que los cabestros lograron encerrarlo con rapidez. Así concluyó un día agridulce en las fiestas de Moncofa, marcado por dos toros de buen juego, una embolada lucida y un incidente que empañó el cierre de los festejos.

El martes 28 de julio de 2026 se puso el punto final a las fiestas patronales en honor a Santa María Magdalena en Moncofa. Tras la suspensión de los festejos del sábado debido a los incendios forestales, el ayuntamiento decidió aplazar el astado previsto y confeccionar un atractivo cartel para la última jornada. A las 19:30 h se soltó el primer toro de la tarde, un ejemplar de La Jotera, negro de capa, bien cuajado y de seria presencia. El toro salió con prontitud hacia los recortadores locales que lo esperaban, aunque la lidia resultó poco lucida. El astado merodeó la plaza buscando la salida hacia las calles, pero siempre acudió con nobleza allí donde se le citaba, hasta ser conducido finalmente por los cabestros. El segundo de la tarde, de El Pilar, castaño, alto y bien armado, protagonizó una salida poderosa y decidida. Acudió con franqueza a todos los cites, marchándose a las calles para regresar después al punto inicial, donde mostró sus mejores embestidas. Fue un toro que derrochó nobleza, permitiendo quiebros y rodadas de buen gusto, dejando una tarde vistosa y del agrado del público. La jornada continuó con las vaquillas del ganadero local El Gallo, que ofrecieron diversión y participación. Destacó especialmente la segunda vaca, en la que varios jóvenes se atrevieron a pasársela muy cerca en la rodada, levantando aplausos en los tendidos. Ya por la noche se procedió a embolar el toro de La Jotera, que realizó una embolada vistosa y mantuvo el mismo comportamiento que por la tarde: buscó la huida hacia las calles y, en una arrancada inesperada hacia un aficionado, lo alcanzó y lo empotró contra la pared. El herido fue trasladado de inmediato a los servicios sanitarios. El astado, desorientado, se coló por diversas calles hasta que los cabestros lograron encerrarlo con rapidez. Así concluyó un día agridulce en las fiestas de Moncofa, marcado por dos toros de buen juego, una embolada lucida y un incidente que empañó el cierre de los festejos.