Autor: torodigital -Este lunes 22 de junio de 2026 continuaron los actos taurinos en la tradicional barriada de San Juan de Nules, una cita que cada año mantiene encendida la llama taurina en el municipio. La tarde ofreció dos ejemplares de interés y una noche que terminó por levantar a los aficionados de sus rincones. La comisión de fiestas fue la encargada de abrir la jornada con un astado de la ganadería Domínguez Camacho, un toro que salió del cajón algo despistado, marchándose hacia un lateral antes de volver sobre sus pasos. En los primeros compases entró a los recortes con mucha parsimonia, midiendo y observando, pero conforme avanzaban los minutos fue creciendo, tomando confianza y acudiendo con un tranco largo y noble a los cites de los mozos. Sin excesos, pero con buen son, dejó detalles de calidad y permitió lucirse a quienes se atrevieron a ponerse delante. Fue encerrado con prontitud para su posterior embolada nocturna. En segundo lugar, la peña El Rollo presentó un toro de la ganadería Elia Hernández, un burel que salió del cajón como un disparo, poniendo en aprietos a más de uno en los primeros metros. Desde el inicio dejó claro quién mandaba en la calle, plantándose con autoridad en el centro y marcando distancias. Cuando los recortadores se decidían a entrarle, el toro respondía con alegría, prontitud y mucha transmisión, lo que generó momentos de tensión y emoción. Muy pocos se atrevieron a pisar sus terrenos, lo que añadió un punto de picante y expectación a la tarde, convirtiéndolo en el ejemplar más comentado del día. Ya entrada la noche se procedió a embolar el primer toro de la tarde, el de Domínguez Camacho, que salió del pilón con bravura y decisión, demostrando desde el primer instante lo que llevaba dentro. Acudió a todos los quites con fijeza, prontitud y entrega, recorriendo la amplia barriada de San Juan y dejando una velada vibrante, de esas que mantienen al público en continuo movimiento. El toro, perteneciente a la línea de Los Llanos, ofreció un comportamiento explosivo que hizo disfrutar a los aficionados hasta el último momento.
