Bravura y decepción: dos caras en el cierre de Sant Joan en Nules

Autor: torodigital -
El viernes 26 de junio de 2026, la barriada del Raval de Sant Joan de Nules bajó el telón de sus festejos taurinos con una jornada marcada por la desigualdad entre los dos toros exhibidos. Una tarde que comenzó en lo más alto, con un ejemplar que hizo vibrar a la afición, y que terminó con un astado que no llegó a romper en ningún momento.

Abrió la tarde el toro de la ganadería Domínguez Camacho, un ejemplar negro de capa, ojalado, abrochado de pitones, de correcta y seria presentación, herrado con el número 25 y de nombre Virtual. Desde que asomó por la puerta del cajón, Virtual dejó claro que venía a entregarlo todo. Su salida, alegre y decidida, marcó el tono de una actuación que pronto se ganó al público. Galopó con tranco largo y vibrante, humilló con una profundidad admirable, repitió con una nobleza infinita y se empleó con una entrega absoluta en cada cite. Su comportamiento fue un auténtico volcán de transmisión, de esos que hacen que la calle respire emoción en cada arrancada. Los rodadores pudieron lucirse, los corredores sintieron su ritmo y el público disfrutó de un toro que honró la divisa que portaba. En definitiva, un toro bravo, de los que dejan poso y se comentan durante días. En segundo lugar se soltó un ejemplar castaño de la ganadería José Luis Bertol, patrocinado por la peña Cambio de Tercio. De hechuras más escuetas, algo escurrido de carnes y cornidelantero, el toro mostró desde su salida un comportamiento muy distinto al anterior. Se movió con desconfianza, midiendo en exceso y buscando siempre la salida en cada embroque. Sus arrancadas, cortas y sin entrega, evidenciaron un carácter esquivo y reservón, sin terminar de emplearse ni ofrecer emoción en ningún momento. La falta de fijeza y de bravura marcó una actuación gris, que dejó a la afición con la sensación de que el toro nunca quiso romper.