Ovaciones y emoción en la Vall d’Uixó: así se cerró el ciclo taurino de Sant Vicent

Autor: torodigital -
Las fiestas patronales de Sant Vicent de la Vall d’Uixó bajaron el telón taurino este sábado 18 de abril de 2026 con una tarde que muchos aficionados ya sitúan entre las más completas y vibrantes de los últimos años. Tres toros, presentados por las peñas El Tacaet, El 22 y Guarisme 25, pertenecientes a los hierros de Zalduendo, Saltillo y Guadalmena, rubricaron un final de ciclo marcado por la emoción, la seriedad del ganado y las ovaciones del respetable.

El primero en comparecer fue el ejemplar de Zalduendo, patrocinado por la peña El Tacaet. Se trató de un toro serio de hechuras, bien armado y con un comportamiento que permitió el lucimiento de los rodadores. Desde su salida mostró fijeza, prontitud y entrega, acudiendo con alegría a cada cite. Destacó especialmente una rodada templada y de gran ajuste que conectó de inmediato con el público, que premiaron al animal con una ovación cerrada. Su nobleza, su recorrido y su manera de humillar marcaron un inicio de tarde que ya anunciaba una jornada de alto nivel. El turno del hierro de Saltillo, presentado por la peña El 22, elevó aún más la exigencia. El toro, de imponente lámina y expresión seria, desplegó una bravura seca, encastada y de gran transmisión, de las que ponen a prueba a los rodadores más experimentados. Sus arrancadas largas, su forma de tomar los embroques y su humillación franca ofrecieron un espectáculo vibrante. Los rodadores encontraron en él un adversario de categoría, y el público respondió con entusiasmo a cada acción. Fue, sin duda, uno de los momentos más intensos y celebrados de la tarde. Cerró el festejo el ejemplar de Guadalmena, patrocinado por la peña Guarisme 25. Un toro que combinó peligro y nobleza, dos cualidades que, cuando se presentan juntas, convierten la lidia en un ejercicio de emoción pura. Su salida fue eléctrica, midiendo y exigiendo, pero pronto dejó ver un fondo de nobleza que permitió una exhibición variada, estética y de gran plasticidad. Su comportamiento dejó imágenes de notable belleza y mantuvo la tensión hasta el último instante, poniendo un broche perfecto al ciclo taurino de Sant Vicent. La tarde del cierre no fue únicamente el final de las fiestas, se convirtió en el prólogo de una temporada que promete emociones fuertes.