Diez mil pañuelos «farinatos» ondeando al unísono para abrir las puertas del Carnaval del Toro

Autor: torodigital -
Durante cinco días, Ciudad Rodrigo se transforma en un templo donde la tradición taurina y el patrimonio histórico se entrelazan con una energía que solo este rincón sabe despertar. Las calles y la plaza se llenan de disfraces, peñas entregadas, recortadores valientes, encierros vibrantes y capeas que hacen latir el corazón de cualquier aficionado.

El precarnaval deja paso, entre un clamor incontenible, al esperado Carnaval del Toro 2026, cita imprescindible para quienes viven el toro con pasión y para quienes entienden la fiesta como una forma de identidad colectiva. Este año, el reto es mayúsculo: alcanzar la simbólica cifra de 10.000 pañuelos al viento para saludar a la Fiesta Grande. El XVII Campanazo vuelve a teñir de naranja «farinato» la tarde del Viernes de Carnaval, inundando la Plaza Mayor de pañoletas, vítores y un ambiente que solo las peñas saben crear. Desde ese instante, el compás lo marcan las agujas del reloj y el repique de la campana, acompañados por las charangas que guían a propios y visitantes. El pregón de Alejandro Talavante abre oficialmente la primera noche festiva, coronada por la tradicional capea nocturna. Para finalizar la tardé se hizo el encierro y desencierro de los cabestros que correrán estos días por el casco antiguo de la bonita población salmantina. A partir del sábado, y hasta el martes, los encierros, desencierros y capeas toman las mañanas, comenzando con el XV Toro del Antruejo y el primer encierro tradicional. La imaginación se adueña de la arena y de los tablaos: los disfraces, ingeniosos y comprometidos con la esencia mirobrigense, compiten en un concurso que demuestra que aquí la creatividad es tan protagonista como el toro.