Daba comienzo la tarde con un astado del hierro extremeño de D. Adolfo Martín. Toro con un pelaje cárdeno oscuro, el cual realizó una rápida salida, rematando en los barrotes y buscando a los aficionados. El astado se aquerenció y permaneció su lidia ahí, poniendo en apuros a los recortadores.