Paseíllo al matadero  

Autor: EL MUNDO CASTELLÓN AL DÍA / MÓNICA GIMENO
El ganadero Germán Vidal asegura que tendrá que sacrificar a unos 200 animales por la pérdida de ingresos durante la crisis

Muchos son los problemas a los que tenemos que hacer frente con esta crisis. Todos los sectores están pasando un mal trago en estos momentos, pero parece ser que el sector primario es el más perjudicado en nuestro país. La agricultura, la ganadería y la pesca, posiblemente, son unos sectores que tienen pocas ayudas económicas facilitadas por parte del Gobierno en esta pandemia. El sector ganadero representa un 36% de la producción final agraria a nivel nacional, y en la Comunidad Valenciana estaríamos hablando de un 19% de ese total.
El ganadero Germán Vidal ya ha tenido que sacrificar a algunos de sus animales porque no puede hacer frente a esta situación. «Ayer llevamos al matadero a 27 reses, pero aún tenemos más de 500 animales en la ganadería. Vamos matándolos porque vemos que las expectativas no son muy buenas, estamos preocupados y no vemos el final del túnel».
Ahora tienen que ir reduciendo el ganado. «Si esto no mejora, tendremos que matar a unos 200 animales de manera escalonada. Yo pienso que un 33% del ganado tendré que quitar e intentaría aguantar con el resto, pero si al final no puedo mantenerlos, tendré que matar a más», destaca Vidal.
Este ganadero de Cabanes explica que han tomado esta decisión porque es la única manera de abaratar un poco los gastos que tienen, y la mejor manera que tienen de disminuir estas pérdidas es con la comida: «Aproximadamente, nos gastamos 1,50 euros al día con un animal».
Los festejos populares que se llevan a cabo en la temporada de verano son su única fuente de ingreso y actualmente están colgando de un hilo. Este ganadero desea que se realicen y quiere ser optimista, pero asegura que es muy complicado que se junte mucha gente cuando todo vuelva a la normalidad.
Así pues, Vidal expone que todavía es muy difícil saber cuánto dinero perderán si no se realiza ningún festejo popular durante este año, de los cuales solían tener entre 250 y 300. No obstante, corrobora que solo en mantenimiento y gastos estima entre 250.000 y 300.000 euros.
«Es una ruina y una pérdida económica muy grande. Por ejemplo, un toro que pueda pesar unos 500 kilos vivo, si lo matáramos conseguiríamos unos 300-400 euros por él. Y después están los toros cerriles, que tengo unos 60. Supongamos que pague de media unos 2.000 euros por animal, si los sacrifico solo me pagarían unos 400-500 euros por cabeza», manifiesta.
Para poder continuar alimentando a las reses y conseguir que la ganadería no se hunda, Germán Vidal hace un llamamiento al Gobierno para que les concedan las ayudas económicas que ellos han solicitado. «Yo pago mis impuestos, pago el sueldo de mis tres trabajadores, pero tengo muchos gastos y no puedo tener ningún ingreso», continua.
Tras más de 106 años haciendo historia, el ganadero explica que se ha planteado cerrarla definitivamente, pero es un asunto que no quiere vivir porque va a intentar resistir al máximo. «Aquí nosotros trabajamos desde el sentimiento, primero es la familia y luego los animales. Es una cosa que vives desde dentro. Me duele mucho llevarlos al matadero, ya que al fin y al cabo los he criado y me toca la espinita ahí en el corazón», concluye.