La afición de Almassora abre el ciclo anual taurino  

Autor: Patricia Rodríguez / Mediterráneo
Los astados de Carriquiri, Albarrán y Fuente Ymbro son el foco de atención.
Dicen que de ilusión también se vive y, ayer, la hubo de sobra en la Vila de Almassora. Los tres toros acartelados en la primera tarde taurina de Santa Quitèria fueron los culpables. Comenzó así un ciclo que para algunos marca su ritmo anual de vida.
Las peñas El Rollet, La Fuga, La Travessa, L’Emboscà, L’Artiste, La Katrava, La Tregua, Juventud Taurina, La Divisa, La Xascà, La Kurda, El Porrat, Aficionades Taurines d’Almassora y La Fragua fueron las primeras en sentir esas sensaciones como patrocinadoras de Carabello, que abrió la tarde y la feria.
El de Carriquiri salió del cajón verde a la plaza de la Picaora, donde le esperaba Jordi Cubertorer en puerta. Pero el color considerado como de la esperanza no pasó más allá de la arena y el animal solo lució su estampa por las calles.
La plaza Mayor tuvo que esperar 30 minutos para ser epicentro de la fiesta. La puerta grande de Ca la Vila se abrió para recibir al segundo de la tarde, de Arcadio Albarrán, con la reina, María Portalés, y sus damas presidiendo los actos desde el balcón central. El de las peñas El Corb, Els Clafidors, Tots Tancats, L’Embolic y La Tabarra, que hizo caso omiso a Kevin de salida, resultó rematador y dejó detalles a la rodada en la Picaora.
Aficionats al Bou solo tenía ojos para Organillero. El de Fuente Ymbro fue recibido por Raulillo en la plaza Mayor, donde le embarcó Patricio con la chaqueta después de recorrer las calles de la Vila, por las que le siguieron sus patrocinadores.
El apartado taurino se completó con la primera entrada y prueba de vacas de estas celebraciones. El ganado de Dani Machancoses, de Picassent, abrió el concurso de ganaderías a las 13.00 horas. La actividad regresará hoy a Almassora con la prueba a cargo de Germán Vidal, de Cabanes, y la exhibición de los astados a cargo de La Palmosilla y de Torrestrella.