ALMASSORA ÚLTIMO DÍA DE FESTEJOS TAURINOS EN HONOR A SANTA QUITÈRIA

Autor: Patricia Rodriguez
El toro “Jerarca” salió hace unos días de su Cádiz natal para ser exhibido en las fiestas de Almassora. El astado de Salvador Domecq sabía de su destino desde hace casi dos meses, cuando los componentes de la Comissió del Bou lo eligieron como Bou del Poble. Quizá el ejemplar, que ayer abrió la última tarde taurina de Santa Quitèria, nunca llegó a comprender la importancia de haber sido escogido por aquel grupo de almassorins. Lo cierto es que el animal, con dos imponentes agujas, le dio la cara a Raulillo, que le levantó la faja en la plaza Mayor a la rodada. También lo probó Pincho.
El salvador tuvo movilidad durante su exhibición, haciéndose más complicada la última parte de su lidia en La Picaora. Se resistió a ser encerrado. Pasadas las 19.00 horas, la tarde continuó con el Torrealta de Aficionats al Bou. “Sereno” salió alterado a la arena, tanto que no se juntó con Ismael que lo esperaba y sólo tocó pelo Palacios. Le costó encontrar su sitio en la Vila, hasta que hizo parada en La Picaora y se hizo fuerte en el centro. “Cantero”, de Hermoso de Mendoza y financiado por la peña El Porrat y la ACT La Picaora, cerró las exhibiciones vespertinas. Raulillo y César se pusieron frente al cajón para recibir al ejemplar, bien armado y rematado. Se fue a la parte baja del recinto y resultó rematador ya en la plaza, dejando buenos detalles como el quiebro de Patata o los tres repitiendo a la chaqueta de Patricio. La última entrada de vacas corrió a cargo de la ganadería Vicente Gargallo Capota. En la prueba posterior, se vivió un susto al intentar escaparse una de las vacas por la protección lateral de la calle San Joaquín que da acceso a Mare de Déu del Carme i Sant Antoni. De hecho, consiguió meter más de medio cuerpo dentro de la talanquera. Pero la rápida actuación de colaboradores y aficionados consiguió frenarla y todo quedó en una anécdota.