Los toros de Palha ponen el broche de oro a los encierros

Autor: El Periódico Mediterráneo
Los amigos son la familia que uno elige. La familia del encierro se reunió ayer en Onda. Sobraban los motivos para encontrarse. El más importante: celebrar el final de la temporada. El aliciente fue un encierro de la ganadería de Palha en la última jornada taurina de la Fira d’Onda 2016.
No pusieron fácil los ejemplares del hierro luso saborear ese almuerzo que sabe a triunfo tras cada carrera. Los seis Palha salieron delante por el Camí Castelló, dejando por detrás a los cabestros. Derrotaron a derecha e izquierda por la Safona, avisando de que en un recorrido asestado de corredores mandaban ellos.

La torada se abrió en la calle San Miguel creando momentos de peligro y se agrupó de nuevo en la calle del Carmen por parejas. Así tomaron la curva de Cervantes, en la que uno de los astados derrapó, aunque consiguió seguir el ritmo a sus hermanos. A un ritmo frenético y estirados pasaron por Ecce-Homo y el Pla, donde los corredores llegados de toda España pudieron coger toro gracias a la colocación. Poco más de un minuto y medio después de su salida, los astados de Palha hacían su entrada en los corrales del Raval de Sant Josep.

La expectación por contemplar a los animales de la reconocida ganadería portuguesa quedó evidenciada por la multitud congregada. Cadafals, balcones y ventanas estaban repletos.

La mejor noticia es que estaban todos. Incluso los que ya no están. Torrechiva recordó con un crespón negro al mítico corredor Julen Madina. Los pastores, por su parte, recordaron a Adrián Jotero un año después de su cogida, con un sentido homenaje a la puerta de corrales, en el que participó su familia. Nadie muere si hay alguien que lo recuerda.

El acto de estuvo organizado por el Ayuntamiento de Onda y el Consell de Festes, como ya lo hizo la asociación Aficionats al Bou de Fira el martes. Adrián Sorribas, de 31 años y vecino de Cantavieja, resultó herido por asta de toro en la prueba del último sábado de 2015 y falleció al cabo de unos días. La grave cogida ocurrió después del encierro de la mañana, cuando el recortador resbaló mientras intentaba hacer un quiebro en la plaza Rey Don Jaime, y el toro de Los Ronceles le propinó tres cornadas.

Los pastores y colaboradores taurinos entregaron ayer un ramo a los familiares de Adrián y el himno del silencio, interpretado a la trompeta en el mirador de los toriles, manifestó el sentido Onda y de los aficionados de otras poblaciones que se dieron cita en el Raval de Sant Josep.

El primer toro de Palha de la prueba matinal salió con una divisa negra y nadie lo paró. Solo una camiseta de Adrián le esperaba en la salida al recinto.