Almassora abre su feria taurina con buena lidia

Autor: Patricia Rodríguez
La vida se mide en kilómetros. Almassora fue testigo ayer de cómo los metros se multiplican para ver un espectáculo taurino en la apertura de la feria taurina en honor a la Mare de Déu del Roser, con tres toros cerriles en cartel. Pasaban unos minutos de la hora que fijó Lorca como taurina, las cinco en punto de la tarde, cuando salió el primer astado a la plaza Mayor. De Medina Sidonia llegaba el de Cebada Gago, que había causado gran expectación en el papel. De hecho, a pesar de adelantar los bous per la vila una hora antes de lo habitual, no cabía ni un alma en el emblemático enclave. Culpa de ello tenía Rastreador.
El de las peñas El Polp, El Bocao, Gamusinos, Pirula, La Jerga, El Declive, La Trieka, La Kliba y La Discordia fue recibido por Julián Marín. Sin embargo, le salieron demasiados pretendientes sobre la arena y lo sacaron a las calles. Más calmada fue su lidia en La Picaora, donde dejó uno de los mejores detalles arrancándose de largo a la chaqueta de Patricio.
Almendro, de la ganadería Peñas Blancas, se solidarizó con los aficionados llegados de diferentes puntos de la geografía y tiró de piernas por la vila, después de que Raulillo lo saludara en puerta. Tan solo Rafa Lorite pudo lucirse a la rodada con el ejemplar financiado por El Barrilet, Els Penjats, El Racó y Els que faltavem 1979 antes de volver a los corrales de Ca la Vila.
El temple llegó con César Palacios y el toro de Manuel Ángel Millares, de las peñas El Corb, Clafidors, Tots Tancats, l’Embolic y La Tabarra que salió en tercer lugar a la plaza Mayor. Avurtado también respondió con nobleza a los rodaors que le pidieron pelea, como Borja Gimeno en La Picaora o Cristian El Pincho en la plaza.